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Taller/Escuela

Actualmente los talleres son multidisciplinarios, cuentan con las siguientes áreas:

Restauración de obra colonial, reproducción de espejos s. XVIII, reproducción de espejos contemporáneos, taller de talla en madera, carpintería, aplicación de hoja de oro y plata, taller de bordado a mano.

Estos talleres cumplen la función de crear empleos para los jóvenes de la región, quienes en un periodo de dos años han aprendido satisfactoriamente oficios casi extintos, aplicando en su obra un alto grado de calidad al reproducir óptimamente las piezas originales.

 

Espejos siglo XVIII

Dentro de la iglesia, en un estado de total abandono, se encontraban alrededor de cincuenta espejos del siglo XVIII, elaborados con una sencilla pero hermosa talla policromada, dorada y plateada; otros presentan diseños de águilas bicéfalas, símbolo del imperio austriaco.

Los espejos fueron los primeros objetos que restauramos dentro del taller de restauración formados en el año 2000.

Al intervenirlos encontramos documentación oculta entre el vidrio y el soporte, algunas de gran importancia histórica.

 

Reproducciones

Con el fin de que el proyecto sea autosustentable, los miembros del Taller Comunitario realizan reproducciones de nueve diseños diferentes de estos bellos objetos artísticos.

Piezas con un estilo antiguo, diseños originales del siglo XVIII, el espejo como símbolo religioso, realizados por manos indígenas, resultan muy atractivos debido a su valor estético e histórico.

La venta de estas reproducciones, solventa todos los gastos del Taller, como son la adquisición de materiales para restauración: madera de cedro, hoja de oro fino de 23.5 quilates, plata fina, telas de lino, pigmentos, pintura al óleo, ceras, resinas, etc., así como la herramienta especializada.

 

Convocatoria a Mujeres Bordadoras

Se entregaron veinte telas dibujadas con la figura del espejo a mujeres bordadoras de Santa Ana Zegache, ellas realizaron un trabajo sobre estas piezas, posteriormente una costurera de la comunidad convirtió estas piezas en cojines para ofrecerlos a la venta.

Se llevará a cabo una selección, por lo pronto de cinco mujeres, que continúen la producción de los cojines y se sigan ofreciendo a la venta como objeto de difusión a los espejos y al proyecto en general.

 

Una vez ofreciendo estas piezas a la venta, se hará un análisis de producción para saber que estilos son los que funcionen mejor y para qué tipo de público.

Las mujeres vendieron al proyecto Zegache su trabajo de bordado a 200 pesos, la inversión para la realización de cada cojín fue de 150 pesos, cada pieza cuesta 450 pesos, teniendo una ganancia para los Talleres Comunitarios de Zegache de 100 pesos.

La intención también es conservar la tradición y el oficio del bordado, así como dar trabajo e incluir en el proyecto a las mujeres de la comunidad.